HISTORIA
Y NATURALEZA EN MARIQUITA
Iglesia la Ermita
El viernes santo junto a mis
padres, herm ana, tía y primos que
llegaron desde Bogotá, decidimos que a
las 6 de la mañana del sábado, saldríamos hacia San Sebastián de Mariquita, ya que es un municipio del Tolima
muy reconocido por sus sitios históricos y turísticos; emocionada invite a un
amigo para que nos acompañare en el viaje, le dije que estuviera a las 6 en
punto o sino lo dejábamos.
Al llegar las 12:00 de la
noche aún seguía dando vueltas en mi cama sin poder conciliar el sueño y en
parte era, porque solo pensaba en la madrugada del sábado, con el transcurrir
de las horas logre quedarme dormida, al cabo de un rato mi
madre me despertó para sacar la basura, para mi sorpresa eran ya las 6 de la
mañana, lo primero que me dijo ella fue, que no viajaríamos porque estaba
lloviendo y de seguro los ríos estarían muy turbios, así que, después de sacar
la basura corrí a llamar a mi amigo para decirle que ya no íbamos a ir, al
principio el creyó que lo estaba tomando del pelo, pero después entendió que
estaba hablando enserio, entonces me dijo: ¿ porque no me llamaste antes?, Que
no me imaginaba el sueño que el tenia y el frio a la hora de levantarse, para
que ahora yo le venga a decir que ya no
vamos, le explique que no había sido mi
culpa, además mi madre me despertó a las 6:00 AM, así que colgué y me reí de lo sucedido, pero por otro lado muy dentro
de mí, estaba feliz, porque entonces dormiría un poco más, esta vez no se me
hizo tan difícil quedarme dormida, posteriormente de haber transcurrido tan
solo una hora que para mí fue casi una década, entro mi tía a mi cuarto a
despertarme, diciéndome que, como ya había escampado ya podríamos irnos para
Mariquita, de inmediato todos nos bañamos, arreglamos y llame a mi amigo, le dije que si iríamos y
que estuviera listo rápido para tomar rumbo a nuestro viaje.
Aproximadamente a las 8:15
AM salimos de Ibagué, ya el sol había alejado
toda la neblina que se alcanzaba a percibir y volvió el calor. Cerca de 45
minutos después ya habíamos pasado por Venadillo, luego Lérida y por supuesto
al llegar a “el viejo Armero” no nos podíamos perder entrar a visitar la
tumba de Omaira, definitivamente recordar la catástrofe que ocurrió en ese
lugar un poco más de 20 años, causo en nuestros corazones una gran nostalgia y
en nuestros cuerpos un escalofrió inmenso,
pero como ya nos quedaba poco tiempo seguimos nuestro camino, pasando después
por Armero-Guayabal, llegando así a nuestro destino final: Mariquita.
Ya en Mariquita, apreciamos
muchos árboles de Achote que hacían ver mucho más llamativa las calles del
municipio con su color rojo tan vivo; llegamos a la casa de unos amigos de mis
padres, uno de esos era la señora Fabiola, con un corazón tan grande como
Mariquita, ella tiene tres perritas en su casa: Kitty, Mariposa y Katy las dos últimas
son callejeras y Katy la tiene hace un mes, ya que una persona sin corazón,
todo lo contrario a doña Fabiola, la atropelló descuadrándole su cadera, por
este motivo Katy no puede caminar sola y necesita de la ayuda de ella además de
esto la salvo de que no la sacrificaran por que andaba dejando cachorritos por
todos lados, por eso para que no lastimaran más a Katy, ella se la llevo a su
casa, a pesar de que su marido se opuso no le hizo caso a este y desde entonces
ha cuidado de Katy con remedios, inyecciones y masajes para que así ella
mejore.
Bueno, al llegar a la casa
de doña Fabiola note que Katy estaba en un rincón del patio acostada, al mirarla a los ojos me di cuenta del dolor y el miedo que sentía cuando
se le acercaba alguien de los monstruos, corrijo quise decir de nosotros los
humanos, con los ojos casi a punto de llorar por el dolor de Katy y a ver visto
a este ejemplo de persona que ayuda a cualquiera sin obtener nada a cambio,
solo la mirada perdida de Katy que desde el fondo le da las gracias.
Al rato nos dirigimos a un estadero de pollo para
comprar el almuerzo: 2 pollos, y así tomar camino para el balneario “Villa del
Rio”, al llegar, hacía un calor tan grande pero a la vez tan perfecto para así
poder disfrutar del rio, de nadar, compartir y sobre todo estar en familia. En el
rio hay una parte donde están unas piedras grandes y de allí se tiraba la
gente, la verdad a mí me daba miedo así que no me tire de ahí, pero si, de una
muy pequeñita, pero no fue tan fácil como parece porque hasta de esa piedra
pequeña, me dio miedo tirarme, hasta que transcurrió arto tiempo me decidí hacerlo, después del gran baño salimos a
almorzar, reposamos y nos vestimos para ir a las famosas cataratas de Medina,
un parque ecoturístico en donde la entrada cuesta $ 6.000, la primer y única
catarata en las que los turistas se pueden bañar tranquilamente se encontraba a
15 minutos caminando, ya que las otras cataratas son muy peligrosas y alcanzan
2,40 mts de profundidad, de igual manera ha habido personas que han muerto allí
y por esto tienen muy controlado el baño de los turistas en las otras
cataratas.
Alrededor de las 4:45
pasamos al siguiente balneario “Cancún”, en donde se podían notar como las
grandes piedras sobresalían del rio y su agua fría atraía a propios y turistas
de disfrutar de un “chapuzón” y así
distraerse, ya en el pueblo llegamos hasta el parque de pesca deportivo que en
pocas palabras era un lugar hermoso y perfecto, la paz y tranquilidad que se sentía
en aquel sitio era mágica y además de que el paisaje parecía de película, todos
quedamos encantados con aquel sitio tan especial.
Eran las 5:30 de la tarde y
ya habíamos conocido gran parte de los sitios turísticos de naturaleza de
Mariquita, ahora solo nos faltaban los históricos, así que el primero de ellos
fue la iglesia de San Sebastián, una arquitectura colonial construida por los
españoles en donde se encuentra una estatua de Gonzalo Jiménez de Quesada
fundador de Bogotá, la iglesia se
encuentra ubicada al frente del parque
principal de Mariquita. No tan lejos, exactamente diagonal al parque se
encuentra la casa de la segunda expedición Botánica como estímulo a la investigación
y conservación de nuestros recursos naturales, La Ermita el templo de estilo
español construido hace más de 400 años, es un campanario clásico del arte Ibérico,
en donde propios y turistas asisten para hacer las plegarias a el “señor de los
caminantes”, justo al frente de la Ermita se encuentra la casa de la moneda, un
museo en el que se pueden apreciar cualquier cantidad de cosas de la época anterior
y por ultimo las ruinas de Santa Lucia, en donde en verdad se puede valorar la
arquitectura colonial, llena de historias y vivencias de nuestros ancestros.
Después de un grandioso recorrido
por San Sebastián de Mariquita con su turismo histórico y de naturaleza, había llegado
la hora de partir para Ibagué, cansados pero a la vez tan satisfechos por haber
disfrutado de este municipio del Tolima, que tiene tanto para brindarnos y contarnos,
al cabo de hora y media de viaje, de nuevo estábamos en la capital tolimense
llegando a nuestra casa. solo queríamos bañarnos y descansar, pero en nuestras
mentes y cámaras fotográficas quedaron guardados los mágicos paisajes que
pudimos apreciar y las construcciones con siglos de historias que nos llevaron a
una época diferente y desconocida para nosotros.
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